lunes, 30 de marzo de 2009

VII - MIKROPOESÍA, COMO LA AJO

En un agujero pekeñito Me dejé olvidada el alma. Y jugando inocente un día Buské en tu mano, bajo una manta Y en ese gesto inconsciente Sin ke yo me diese cuenta Tu te agarraste a mi mente. Cuando la voz de mi estomago Ke es a la ke hago caso Me dijo, vas muy deprisa Intenté parar la historia, Pero me había kedado sola. Ni tú, ni nadie, no había más gente. Buské el cordón, y tiré. Estos chalecos salvavidas Se estropean continuamente.

1 comentarios:

Mr . A dijo...

A mi tambien se me rompen los chalecos salvadidas de vez en cuando aunque tampoco hay agua en mis piscinas asi que da igual.

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