¿De qué serán los sueños que cada noche vienen a verte
y te vigilan desde el tejado?
¿De qué serán los sueños que en la mañana
guardas a tientas entre recuerdos?
¿De qué están hechas tus ilusiones?
¿Tus esperanzas? ¿Tu sinrazón?
¿Qué te despierta sobresaltado?
¿Qué no te deja dormir tranquilo?
Me hago pequeña y transparente,
Me rompo en trozos, me descompongo,
Me hago invisible para los ojos,
Y en uno de tus aspirares
me cuelo dentro, espío tus sueños.
Busco en silencio,
por no despertarte,
un poco de mí entre tus recuerdos,
Entre los buenos…
Entre los malos…
Entre los que tienes casi olvidados pero ahí están…
Busco incluso entre los que tienes para perder,
los que te asustan,
los que te aburren,
los que ocupan un espacio
que necesitas para otros nuevos.
Y no me encuentro.
Busco en tus sueños por si aparezco,
de refilón, o en una esquina.
Busco en tus miedos.
Busco entre todos tus pensamientos.
Busco también en el duermevela,
cuando no se ponen de acuerdo ni la conciencia ni el corazón.
Y no me encuentro.
Y desde dentro miro hacia fuera,
desde tus ojos,
y allí me veo,
Sentada a tientas entre los discos de tu escritorio
y las entradas de los conciertos.
Sobre la caja que siempre escondes.
Por fin entiendo lo que decías.
Por fin comprendo dónde guardabas el polvo de hadas…
martes, 23 de marzo de 2010
martes, 8 de septiembre de 2009
CON LA CABEZA ABAJO
Te abres a codazos un hueco ke no kieres entre las cosas buenas.
Empeño todo el día en sacarte del sitio donde deseo ke estés.
Aunke kiero encontrarte, desisto y no te busco.
Y tú, ke ya sin conocerme estás harto de mí, te empachas otra vez.
De noche me desvelo contando las ovejas ke salen del reloj.
Y desde abajo veo el suelo en mi cabeza y la luna en mis pies.
Te sientas a mi lado los días ke no estás
y hoy, por fín, ke has venido sólo encuentro enmarcado tu hueco en el sofá.
Empeño todo el día en sacarte del sitio donde deseo ke estés.
Aunke kiero encontrarte, desisto y no te busco.
Y tú, ke ya sin conocerme estás harto de mí, te empachas otra vez.
De noche me desvelo contando las ovejas ke salen del reloj.
Y desde abajo veo el suelo en mi cabeza y la luna en mis pies.
Te sientas a mi lado los días ke no estás
y hoy, por fín, ke has venido sólo encuentro enmarcado tu hueco en el sofá.
RACIONALIZARTE
Mirarte desde el mismo sitio.
Sin hacerte arriba.
Sólo la cabeza
tiene que buscarte.
Solo, el corazón,
se sienta a esperar.
Racionarte.
Dividirte en partes.
Racionalizarte.
Con los pasos firmes,
la mirada al frente,
sin dubitaciones.
RacionalizARTE.
Mirarte a los ojos,
sentirte. Buscarte.
Sin ke te des cuenta.
Sin ke te des cuenta.
Racionalizar... te.
sábado, 18 de julio de 2009
X
Caen una tras otra mi melancolía y mis buenas costumbres.
Se me amarga el alma de tanto aguantar todos tus desplantes.
Me pongo furiosa, me duele tu olvido.
Se hiela el aliento de tanto gritar...
Una vez y otra escucho lamentos, disculpas, mentiras.
Una vez y otra te escucho llorar para no perderme.
Sonrío, te miro y vuelta a empezar.
Hambre de venganza.
Todo este odio viejo se va amontonando en el doble fondo de los ratos sola,
del tiempo perdido, de las largas horas de espera y sopor.
Descansa trankilo.
Te miro durmiendo.
Se cerrarán pronto todas las heridas y las cicatrices se disolverán.
Dejaré de amarte. Dejaré de hacerlo.
La próxima vez dejaré de amar.
domingo, 5 de julio de 2009
TODAS LAS MUJERES GRANDES
Hay mujeres grandes,
mujeres enormes. Akellas ke logran mantenerse cuerdas.
Las ke no se rinden cuando su cabeza va a 10.000 x hora
y las cosas buenas se vuelven distintas,
las ke no se rinden si creen ke es mentira o creen ke han perdío.
Las ke se resisten a hacerse más caso.
Las ke no se escuchan cuando viene el lobo.
Hay mujeres grandes.
Ke luchan, ke muerden, ke arrancan las yerbas malas del jardín.
Las ke cuando piensan ke todo se ha roto, miran otra vez pa ver si es verdad.
Algunas mujeres no aguantan los gritos ke escuchan adentro.
Algunas mujeres se dejan llevar por el sinsentido.
Pierden la cordura.
Se rinden al ruido ke suena por dentro de la hembra animal.
El ruido de madre, de mujer, de hija.
La carga mental de ser la pandora de todos los sueños.
La marca de eva.
Venus atenea y atenea venus.
Mujer, resiste, le digo en susurros. Pero ya no escucha.
Algunas mujeres se dejan llevar.
La mujer se escapa. Animal despierta.
Y por más ke intenta la mujer, exhausta, agarrarse fuerte,
y por más ke araña, patalea y llora,
por más ke pelea para no perderse, se pierde.
Se pierde...
Animal, despierta.
Mujer grande sueña.
Fenix ke vuelve de estar perdida y se despierta con rabia
y escupe el dolor ke le amarga el alma.
Mujer.
Despierta del letargo.
¡Y vive!
jueves, 2 de julio de 2009
IX
Te empeñas en no estar cuando te necesito y por eso no funciona.
Trato de culparme y de disculparte pero no me dejas.
Lo rompes del todo y desapareces
y yo recompongo cada sentimiento con dolor y rabia.
El tiempo me cura al pasar los días y vuelves de nuevo.
Me estampas tu energía en medio de la boca ke otra vez sonríe.
Vuelves en la euforia y, mientras se mantiene, parece perfecto.
Pero alguna nube nubla mi universo durante un segundo.
Y me dejo caer hacia atrás en un anhelo de confianza,
y no estás ahí.
Me caigo y me rompo.
Y has desaparecido. Y te has esfumado.
¿Y dónde estas cuando te necesito? En ninguna parte.
No estarás jamás, lo sé, lo repito, no estarás jamás.
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